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God of War 3 – A fondo

God of War 3 es un juego grandioso, pero su temática deja mucho que desear, analicemos a fondo lo que nos dice.

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Hace un tiempo inauguré una sección llamada A fondo con el objetivo de analizar los temas, símbolos y mensajes en nuestros videojuegos favoritos. En esa ocasión tuve la oportunidad de explorar a fondo el grandioso Far Cry 3 (Parte IParte II) y ahora he decidido echar una mirada a un juego que, por pura casualidad, también es una tercera parte: el genial God of War 3 que recientemente recibió una remasterización para PlayStation 4.

Hace tiempo publiqué en mi blog un artículo llamado Los crímenes de Kratos en el cuál criticaba la forma en que este personaje actuaba en este juego. Aquí repito muchas de las cosas que escribí en esa ocasión así que pueden considerar este una “versión remasterizada” de ese artículo. Por cierto, recuerden que todo lo que van a leer de ahora en adelante está lleno de spoilers.

Ahora sí, comencemos.

Kratos_God_of_War_III

Este es un gran juego. No solamente es divertido de jugar, sino que cuenta con unos de los mejores gráficos que haya visto en una consola, muy buenos diseños y una espectacularidad épica que se muestra mejor que nunca en batallas contra enemigos gigantescos (incluyendo uno de un par de kilómetros de altura). No es un juego perfecto, claro, al sistema de combate le falta un poquito de profundidad y en ocasiones se abusa de los quick time events, pero estos no son problemas que afecten mucho sl juego en sí, que como dije, es genial.

Sin embargo, a pesar de todo esto, no pude disfrutarlo por completo. La razón de esto se oculta en el desarrollo de su historia, no es solo que a veces se pierda entre el drama cursi y la complicación innecesaria, sino que al final los eventos causados por la furia y la venganza de Kratos desembocan en algo que solo puedo describir como una traición hacia los videojugadores.

Qué difícil es ser Kratos

Para poder explicar bien esto vamos a tener que hacer un repaso a la historia de “El fantasma de Esparta” la cual es propia de una tragedia de Esquilo (esto es la Grecia mitológica después de todo); él es un guerrero espartano que ofreció su vida a Ares, el dios de la guerra, para que le permitiera ganar una batalla contra las hordas bárbaras, tras esto comenzó a seguir ciegamente a su dios, quien para separarlo por completo de su vida humana lo engañó para que asesinara a su esposa y a su hija. Horrorizado por su acción, Kratos renunció a Ares jurando venganza, en ese momento, un Oráculo lo maldijo con que siempre llevaría la marca de su pecado, por lo que las cenizas de su familia se adhieren a él, tiñendo su piel de blanco.

Kratos comienza a servir a los otros dioses, especialmente a Atena, que le promete librarlo de su dolor si completa su venganza y salva a la ciudad de Atenas del ataque de Ares. Esta es una gran historia para un personaje así. Su ira, la violencia con la que destruye a sus enemigos y su falta de interés en los demás seres humanos quedan, si no justificados, al menos explicados.

En God of War 2 descubrimos que alcanzar la divinidad no le bastó a Kratos para olvidar sus pecados, volviéndose un dios de la guerra más salvaje y peligroso que el mismo Ares; en consecuencia, su poder le fue arrebatado por Zeus para evitar que continuara su oleada de destrucción en Rodas, dándole al Fantasma de Esparta una nueva excusa para continuar su sangrienta embestida: vengarse de Zeus.

El desarrollo de esta segunda entrega es muy emocionante y está lleno de momentos épicos, pero la historia que existe detrás es realmente básica y se limita básicamente a “Kratos está muy, muy, muy enojado con Zeus”. Las cosas no mejoran en la tercera entrega, pues aunque el espectáculo se eleva hasta el máximo, la trama sigue siendo delgada como un papel: “Kratos sigue muy, muy, muy enojado con Zeus y lo va a matar aunque tenga que destruir el Olimpo y a los demás dioses”. Recordemos que la razón del enojo de Kratos es que el padre de los dioses le quitó su divinidad por estar abusando de ella, por ser igual o peor que Ares. Sus acciones estaban bien justificadas, las de Kratos no.

God_of_War_3_02

Supongo que se puede decir que “nadie juega God of War por la historia” y aunque es verdad que en títulos como este la jugabilidad y la acción están por encima de la trama, eso no significa que no podamos analizarla y criticarla, ¿cierto?

De montañismo en Grecia

Todo el juego se desarrolla en el Monte Olimpo, y quiero decir TODO el juego, pues tras una mirada superficial nos podemos dar cuenta de que otros lugares por los que pasamos como el Hades, el Tártaro o el laberinto de Dédalo se ubican físicamente bajo la montaña o en su interior. Esto contrasta con la mitología griega que conocemos, pero la verdad es que esta saga nunca se ha preocupado por ser fiel a las historias, ya nos habían presentado a Tifón como un titán en lugar del Rey de los monstruos, se alteró la leyenda de Pandora y se presentaron personajes como Teseo completamente fuera de lugar. Aún así, hay que aplaudirle a esta franquicia por la atención a detalles en la representación de otros de estos elementos mitológicos como las estatuas de los tres jueces del inframundo en el Hades o incluir caballos en la imagen de Poseidón (no es muy conocido que el aparte de ser el dios de los mares es también el dios de estos animales). Estoy seguro de que God of War despertó en muchos interés e incluso amor por la mitología griega y por eso le estoy muy agradecido a esta saga, no importa que no presente las historias tal como son, pues lo importante es que haga que la gente investigue al respecto y lo descubra, por eso mismo decidí que no voy a mencionar en este artículo todas las incongruencias de los juegos con los escritos antiguos.

El Olimpo es el hogar de los 12 dioses olímpicos y en el juego nos lo muestran en detalle, mientras que en los mitos a duras penas se habla de él. Homero menciona que es “brillante” y lleno de árboles y flora, se decía también que en sus cuevas se encontraban los palacios de cada uno de los dioses y las habitaciones de sus sirvientes y que en su cima se encontraban el Panteón en el que se reunían y el Trono de Zeus, pero eso es todo.

El juego se toma entonces la libertad de llenarlo de detalles. Podemos ver no solo las habitaciones de Afrodita y Poseidón, sino también la tumba de Ares, los jardines, las villas de sus laderas y cientos de teatros, monumentos y hasta lugares secretos… y todo eso lo destruimos a nuestro paso. Sin embargo, si apartamos nuestra atención de la acción y los daños causados por Kratos podemos ver como el Olimpo nos cuenta una historia en la que aprendemos sobre el ascenso, la gloria y los pecados de los dioses. Se nos deja claro que Kratos es un invasor en el hogar y la vida de estos personajes que deshace todo a su paso, así que podemos llegar a sentir que lo que estamos haciendo tal vez no esté del todo bien.

Sangre y tripas en HD

God of War 3 comienza con Kratos llevando su venganza a las puertas del Olimpo y lo primero que me asombró fue ver la violencia y gore características de la serie en alta definición. Como buen fanático del cine de horror que soy, este tipo de escenas no me impresionan; tampoco era la primera vez que veía gore de ese nivel en la pasada generación de consolas (disfruté hasta el cansancio del Mortal Kombat de 2011) pero a pesar de eso me di cuenta de que no me estaba sintiendo del todo cómodo con algunas de estas escenas, como aquella en la que decapitaMOS a Helios con NUESTRAS manos, le cortaMOS las piernas a Hermes o acabaMOS con la vida de Cronos aún después de que pidiera piedad.

Pero el momento clave para mí en el que me di cuenta de qué era lo que me perturbaba ocurrió tras la batalla contra Poseidón, cuando Kratos toma al derrotado dios y lo golpea sin clemencia.

La sangre y el gore no me molestaron, fue la furia y la falta de control con la que Kratos atacaba (con la que yo, como jugador, atacaba) al señor de los mares la que me dejó inquieto. Poco después, la perspectiva cambia, vemos la escena desde la perspectiva de Poseidón pero seguimos controlando a Kratos, literalmente nos estamos destruyendo a nosotros mismos; cada botón que se presiona es un ataque dirigido hacia la vista en primera persona del mismo jugador. Yo creía que todo quedaba claro. God of War 3 era una crítica a la violencia sin sentido de su protagonista. Creí que con esta inversión de la cámara el juego estaba tratando de mostrarnos cómo el odio y violencia en realidad iba a terminar destruyendo a Kratos.

Pero estaba equivocado.

Destruyendo el mundo

A medida que avanzaba en el juego mi idea de que las acciones de Kratos iban a ser enfocadas como algo negativo al final iba cobrando más y más fuerza. Cada que que acabamos con uno de los dioses vemos las consecuencias que esto tiene en el mundo; al asesinar a Poseidón los mares se descontrolan y arrasan con tierras y ciudades. Matar a Helios sumerge a la tierra en la oscuridad, el fin de Hades hace que las almas de los muertos deambulen en pena, la muerte de Hermes trae la plaga a la tierra y la de Hera acaba con la vida vegetal

God_of_War_3_03

Las acciones de Kratos estan destruyendo el planeta, pero él no aprende absolutamente nada de ello.

Kratos se da cuenta de que está afectando a millones de seres humanos con sus acciones y, aún así, continúa con su venganza ignorando los pedidos de clemencia de sus víctimas. ¿Pero qué podemos hacer nosotros? ¿Dejar de jugar? El juego no nos está presentando la opción de perdonar a nuestros enemigos. El único ser en el juego ante el cuál Kratos demuestra humanidad es ante Pandora, la cual le recuerda a su hija, pero fracasa en su intento de salvarla ya que nuevamente se deja llevar por su rabia y deseos de venganza; nuevamente, no se nos ofrece a los jugadores ninguna posibilidad de cambiar las decisiones del personaje.

Estos elementos podrían aprovecharse muy bien. Juegos como Bioshock o Spec-Ops: The Line han hecho algo similar para explorar la naturaleza de la ilusión de la elección en los videojuegos y revelarnos cómo nos manipulan a los jugadores, pero esto no ocurre en God of War 3. Al terminar el juego, no queda ninguna reflexión en nosotros sobre la forma en que este medio usa la violencia a través de las acciones del jugador.

Qué pesar de Kratos, hay que perdonarlo

¿Qué pasa entonces al final? ¿En qué quedan todas estas muertes y toda esta sangre derramada? Tras enfrentar a Zeus, Kratos queda atrapado dentro de su propia psique y con la ayuda de sus recuerdos de Pandora y su familia, que le hablan sobre la importancia de la esperanza, descubre que lo que debía hacer era perdonarse a sí mismo y con ello, que toda su venganza era una acción vacía con la que deseaba callar esa desesperación y culpa que le consumían.

¿Qué hacemos entonces cuando termina esta emotiva y profunda escena?

¡Destruir a Zeus de una vez por todas, por supuesto!

El desenlace explica que los dioses habían sido contaminados por los males de la caja de Pandora (algo que en ningún momento se sugiere, ellos no fueron presentados como tiranos ni malvados ni nada parecido) y que nuestro personaje tenía en su interior atrapado el poder de la esperanza, pero que no había podido salir a causa de la culpa. Kratos se suicida y con ello la esperanza queda libre en el mundo para que los humanos puedan tenerla.

Qué montón de basura.

Estos temas de los males y de la esperanza están absolutamente forzados en la trama y le arrebatan el poco sentido que le quedaba. Esto solo busca hacer quedar a Kratos como un héroe que al final se sacrifica en beneficio de los demás. Kratos no es un héroe, ni siquiera un antihéroe (tal vez lo fuera en el primer juego), es un villano, un asesino que acabó con cientos, miles, tal vez millones de vidas inocentes, que literalmente destruyó el mundo para cumplir con una venganza vacía, por buscar algo que le diera sentido a su existencia. La escena en la que acabamos con el espíritu de Zeus es un momento tan brutal que mancha nuestra pantalla de sangre, destruye por completo cualquier posibilidad de que el juego hiciera algo interesante con la personalidad violenta y agresiva de Kratos. Zeus había expresado un par de escenas antes que iba a arreglar todo el caos que el protagonista había creado, pero el juego no nos da otra opción que no sea acabar con él en una nueva secuencia en primera persona que anula el efecto de la escena similar contra Poseidón.

zeus-god-of-war

Luego, Kratos acaba con su propia vida. No porque quisiera liberar la esperanza sobre el mundo, su diálogo deja ver que él nunca entendió nada de esto, sino porque con su “venganza” contra Zeus finalizada, ya no tenía nada por que vivir, nadie contra quien proceder con violencia, ha perdido su razón de ser. También significa que los temas de esperanza y perdón presentados solo hace unos minutos no tuvieron efecto alguno, él no es capaz de tener esperanza ni de perdonarse a sí mismo y la escena postcréditos no cambia este significado. Aún si Kratos sobrevivió queda claro que su objetivo era acabar con su propia vida, aunque también existe la posibilidad de que alguien más haya arrastrado su cuerpo.

Kratos es totalmente irredimible. Su furia ciega lo llevó (nos lleva) a acabar no solo con criaturas monstruosas y dioses y titanes que son villanos solo ante sus ojos, sino también con cualquier ser humano inocente que se cruzara en su camino. El juego es tan insistente con esto que en ocasiones se nos fuerza a matar a un humano inocente para poder avanzar o nos anima a acabar con ellos recompensándonos con orbes por hacerlo. Pero no hay momento más representativo de esto que la infame escena con la amante de Poseidón.

La crueldad del dios de la guerra

En un momento del juego visitamos las habitaciones del dios del mar en el Olimpo. Allí encontramos una puerta que no podemos cruzar pues requiere que alguien sostenga su mecanismo para que permanezca abierta. También encontramos a la amante de Poseidón, una bella mujer semidesnuda (obviamente) que nos pide ayuda para salir de allí; la sacamos del lugar y la protegemos de enemigos hasta que la arrastramos al mecanismo de la puerta, uno que es tan pesado que un humano normal no es capaz de operar. La solución es atarla a él mientras nosotros cruzamos, el problema es que el peso de la puerta obviamente la destrozará, pero esto no importa porque debemos avanzar.

God_of_War_3_04

De nuevo el juego no nos está dejando opción, si queremos avanzar tenemos que cometer un acto increíblemente vil. En algunos videojuegos esto sería un momento álgido de la trama, una secuencia que nos haga pensar y reflexionar, pero no aquí, aquí simplemente Kratos es tan frío que sacrificar de un modo tan horrendo a esta chica no vale ni siquiera un acercamiento a su rostro para dejarnos ver cómo reacciona a lo que debe hacer, nada, sus gritos tampoco son recordados en la escena final en la psique de Kratos. ¿No podíamos haber usado a un enemigo para esto? No hay razón por la que no. ¿Por qué tenía que ser un inocente? ¿Por qué precisamente una mujer semidesnuda? Es más, se presenta como un chiste, ya que tras esta escena, obtenemos un trofeo llamado ”I didn’t do it, but I wish I did”.

Esto fue absolutamente desagradable y vergonzoso.

Una oportunidad perdida

Como vengo repitiendo desde el comienzo, God of War 3 es un gran juego a pesar de todo esto, pero el haberlo disfrutado no podía hacer que me quedara con la espinita de lo terrible que puede ser Kratos y hacerme preguntar ¿fue escrito así a propósito? ¿O es resultado de un mal trabajo?

Cuando iniciamos el juego en la consola, una de las primeras cosas que vemos es la frase de Platón “La medida de un hombre es lo que hace con poder”, ya vemos muy bien la clase de hombre que es el Fantasma de Esparta. Esta frase junto a mucho de lo que comenté arriba me hace estar seguro de que el objetivo original de los desarrolladores con este juego era hacer al jugador reflexionar sobre la violencia del juego y mostrarnos lo destructivas que pueden ser la venganza y la rabia, dando de este modo un propósito mayor a toda la sangre derramada y a las salvajes ejecuciones. Pero el final ignora por completo esta posibilidad y nos deja con una historia vacía que se siente incompleta. Incluso elementos como la nueva naturaleza de Atena quedan al aire. ¿Qué ocurrió?

No lo sé.

Creo que es posible que durante buena parte del desarrollo el enfoque del juego fuera este, pero decidieron cambiarlo temiendo una mala recepción por parte de los jugadores, después de todo ¿a quién le gusta que le digan que su personaje es en realidad el villano de la historia? ¿Que todas las acciones que llevamos a cabo no tuvieron sentido? No puedo evitar sentir que algunos en Sony Santa Mónica no vieron con buenos ojos que su icónico Kratos no fuera presentado como un héroe sino como un monstruoso asesino y de esta forma “descuartizaron” la trama del juego para darle un tono diferente. Qué lástima, así la violencia de Kratos, el vil asesinato de la amante de Poseidón y la destrucción del mundo carecen de sentido. No digo que un final en el que Zeus matara a Kratos habría sido mejor (eso sería realmente anticlimático), pero uno en el que Kratos hubiera decidido dejarlo vivir para que arreglara sus errores (recuerden, Zeus dijo que podía hacerlo) hubiera funcionado mucho mejor, hubiera redimido a nuestro protagonista y dado mucho más que pensar a nosotros los jugadores.

Creo que eso es todo lo que tengo que decir al respecto. Espero que me dejen sus comentarios sobre este análisis, sobre el juego y sobre sus propias interpretaciones, quisiera saber qué piensan de todo esto ¿Ustedes también vieron Kratos como un villano? ¿Sigue siendo un héroe para ustedes? ¿Por qué?

¿Qué otros juegos les gustaría ver analizados de esta forma en futuras ediciones de esta sección? Espero sus sugerencias en los comentarios.
Pueden leer más de Sir Laguna en su blog Siento un Ki Maligno, seguirlo en Twitter, hacerle preguntas frikis en Ask.fm o ver sus videos en su canal de YouTube.

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6 comentarios

6 Comments

  1. A. IX

    mayo 6, 2017 at 1:51 am

    La verdad es un poco torpe el ver God Of War III sin ponerte en el lugar de Kratos como puedes escribir que “kratos no aprende nada de ello” (En la muerte de Helios) cuando el personaje a traves de los otros Titulos como “God Of War Chains of Olympus” Va aprendiendo mejor dicho Abriendo los ojos y viendo que los dioses solo lo utilizan y que el no tiene nada a cambio… que los dioses prometen y no cumplen… Que pasaría si tú hicieras de todo por servirle a alguien esperando algo muy valioso a cambio y al final no te den lo que te prometieron y encima de eso… te quieran destruir? Para mi God Of War III es lo que pasa cuando tú dices “Esta es la gota que rebalsó el vaso” o “Pagaran por esto” de eso se trata… No se trata de si Kratos se porta bien o mal de como se ve “A fondo” Por ejemplo en la parte que escribes que ponen la camara en primera persona en la muerte de Poseidón y te sientes que es a tí mismo que te lo haces no creo que el juego quiera decir que la ira te daña a tí por que vamos… Creo que es ver como Kratos Vacía esa ira con los que lo dañaron con los que lo utilizaron. Luego esta el final… Kratos se suicida no por querer decir que la venganza te destruye como tu dices… si no por que eso el lo quería hacer desde mucho antes… en el primer God of War es la primera Cinematica. En conclusión el pensamiento de que el juego demuestra que la ira y la venganza son malas esta mal… (No digo que estoy deacuerdo con esto en la vida real) Por que el juego en especial God Of War III es exactamente eso… Venganza, Ira y todo lo demas que Kratos ya no soporta seguir reteniendo. Ademas God of War no es un juego de enseñar sobre la Vida… Creo que Kratos viendo lo que pasaba en el mundo al matar a los dioses pensaba un infinito “ELLOS SE LO BUSCARON”. Saludos

  2. Evin Arian Deluquez Duran

    julio 25, 2016 at 22:21 pm

    A ver, pongamos las cosas en perspectiva: ¿qué harías tú si un pelele cualquiera te drogara y (si existiera una forma) te obligara a matar a tu esposa e hija? ¿cómo te sentirías si además de eso supieras que el pelele en cuestión es UN $%&* DIOS que pudo haber encontrado millones de formas para que eso no pasara? ¿qué harías si además de eso te enteras que va de la manito de otros desgraciados como él que te prometieron quitarte el maldito trauma de semejante cosa, si les hacías su trabajo sucio (que además era colosal, porque matar a Ares no fue precisamente un paseo de verano)… y no te cumplieron? ¡Pero espera, aún hay más! ¿qué harías si sus enemigos jurados te apoyan para vengarte de ellos como desees?

    Ahora que, muy posiblemente, habrás imaginado mil formas de matar a esos hijos de $%&*, te tengo otro dato: como civil que muy posiblemente eres, hay un montón de mecanismos psicológicos que evitan que salgas a matar a todo el que te enfurece, en situaciones tan sencillas como un embotellamiento de tráfico o una discusión por un partido de fútbol, PERO… una máquina de guerra, entrenada desde la niñez para la batalla, con miles de muertes en su haber NO LOS TIENE.

    Soy colombiano, nuestro pueblo tiene más de 5 décadas de guerra interna… sé lo que les digo: cuando enfureces a un combatiente, más te vale que no caigas en sus manos, porque las cosas que Kratos le hizo a esos dioses (y a varios humanos), no son nada para lo que un combatiente de verdad hace cuando está furioso y vengativo. Si lo que él hace les parece brutal, no han oído hablar del nudo de corbata y los bebés ensartados en bayonetas que se han vivido en los países latinoamericanos, como el mío.

    Si su interrogante después de todo esto es: “¡hey! ¡cierto! ¿pero por qué siguió matando dioses después de matar a Ares?” Bueno, permítanme explicarles algo sobre el odio y la venganza: ¡una venganza es casi siempre DESMEDIDA! Para que se hagan a una idea, los sicarios de Pablo Escobar mataron ¡hasta varios de los primos de los policías que lo dieron de baja una vez que él estuvo muerto! Cuando hacían sus atentados contra ellos (venganzas bastante clásicas, por cierto) ¡mataban hasta a los vecinos!

    La venganza no se mide, no se contiene… y menos si tiene por ejecutor a un fuc$%&* guerrero espartano de la época clásica, semidios, con armas divinas, cuasi-infinita experiencia de batalla y sin nada que perder (¿recuerdan que Ares se esforzó bastante por dejarlo sin familia? bueno, ahí tienen el resultado). Para que comprendan mejor lo que es capaz de hacer la furia, el odio y la venganza, recuerden que hoy, el mismo día en que escribo esto, un loco en Japón mató a 15 personas a puñaladas y estas… ni se podían defender: ¿les suena de algo? Ese es el tamaño del verdadero odio… odio que la mayoría de ustedes (digo mayoría porque nunca falta el alma de infinita caridad y amor que esté leyendo esto) sentiría si alguien hubiera jugado con sus vidas y sufrimiento de la forma en que Ares y sus “compas”, lo hicieron con él.

    ¿Que si Kratos es un héroe o antihéroe? No es nada de eso, pero es que ya no estamos para esos cuentos de héroes/antihéroes improbables. Hemos crecido y tenemos que aceptar que, en parte, muchos hemos jugado God of War (en su trilogía inicial) porque compartimos algo de la furia interminable de su protagonista. Porque, psicológicamente, Kratos es mil veces más real que muchos héroes que andan por ahí, con la barbilla partida y capa hondeando al viento.

    Posdata: si muchos que han perdido a sus padres o seres amados tuvieran en frente a Dios y pudieran, le matarían a él y su horda celestial, con la misma o peor brutalidad de nuestro protagonista (y tengamos en cuenta que Kratos es muy “inocente” comparado con los soldados reales, porque no son muchas las violaciones que se ven en ese juego, comparado con lo que los humanos hacemos realmente durante nuestras venganzas o nuestros odios. A las mujeres no les suele ir muy bien durante esos eventos), sin importar quién fue el que apuntó en el librito: “la mamá de este fulano morirá hoy”.

    Hubo un título que me llamó la atención: “La crueldad del dios de la guerra”. ¿De verdad alguien esperaba que el dios de la GUERRA no fuera cruel? ¿qué creen que es la guerra? ¿un “real-life action de Call of Duty”?

  3. Evin Arian Deluquez Duran

    julio 25, 2016 at 22:21 pm

    A ver, pongamos las cosas en perspectiva: ¿qué harías tú si un pelele cualquiera te drogara y (si existiera una forma) te obligara a matar a tu esposa e hija? ¿cómo te sentirías si además de eso supieras que el pelele en cuestión es UN $%&* DIOS que pudo haber encontrado millones de formas para que eso no pasara? ¿qué harías si además de eso te enteras que va de la manito de otros desgraciados como él que te prometieron quitarte el maldito trauma de semejante cosa, si les hacías su trabajo sucio (que además era colosal, porque matar a Ares no fue precisamente un paseo de verano)… y no te cumplieron? ¡Pero espera, aún hay más! ¿qué harías si sus enemigos jurados te apoyan para vengarte de ellos como desees?

    Ahora que, muy posiblemente, habrás imaginado mil formas de matar a esos hijos de $%&*, te tengo otro dato: como civil que muy posiblemente eres, hay un montón de mecanismos psicológicos que evitan que salgas a matar a todo el que te enfurece, en situaciones tan sencillas como un embotellamiento de tráfico o una discusión por un partido de fútbol, PERO… una máquina de guerra, entrenada desde la niñez para la batalla, con miles de muertes en su haber NO LOS TIENE.

    Soy colombiano, nuestro pueblo tiene más de 5 décadas de guerra interna… sé lo que les digo: cuando enfureces a un combatiente, más te vale que no caigas en sus manos, porque las cosas que Kratos le hizo a esos dioses (y a varios humanos), no son nada para lo que un combatiente de verdad hace cuando está furioso y vengativo. Si lo que él hace les parece brutal, no han oído hablar del nudo de corbata y los bebés ensartados en bayonetas que se han vivido en los países latinoamericanos, como el mío.

    Si su interrogante después de todo esto es: “¡hey! ¡cierto! ¿pero por qué siguió matando dioses después de matar a Ares?” Bueno, permítanme explicarles algo sobre el odio y la venganza: ¡una venganza es casi siempre DESMEDIDA! Para que se hagan a una idea, los sicarios de Pablo Escobar mataron ¡hasta varios de los primos de los policías que lo dieron de baja una vez que él estuvo muerto! Cuando hacían sus atentados contra ellos (venganzas bastante clásicas, por cierto) ¡mataban hasta a los vecinos!

    La venganza no se mide, no se contiene… y menos si tiene por ejecutor a un fuc$%&* guerrero espartano de la época clásica, semidios, con armas divinas, cuasi-infinita experiencia de batalla y sin nada que perder (¿recuerdan que Ares se esforzó bastante por dejarlo sin familia? bueno, ahí tienen el resultado). Para que comprendan mejor lo que es capaz de hacer la furia, el odio y la venganza, recuerden que hoy, el mismo día en que escribo esto, un loco en Japón mató a 15 personas a puñaladas y estas… ni se podían defender: ¿les suena de algo? Ese es el tamaño del verdadero odio… odio que la mayoría de ustedes (digo mayoría porque nunca falta el alma de infinita caridad y amor que esté leyendo esto) sentiría si alguien hubiera jugado con sus vidas y sufrimiento de la forma en que Ares y sus “compas”, lo hicieron con él.

    ¿Que si Kratos es un héroe o antihéroe? No es nada de eso, pero es que ya no estamos para esos cuentos de héroes/antihéroes improbables. Hemos crecido y tenemos que aceptar que, en parte, muchos hemos jugado God of War (en su trilogía inicial) porque compartimos algo de la furia interminable de su protagonista. Porque, psicológicamente, Kratos es mil veces más real que muchos héroes que andan por ahí, con la barbilla partida y capa hondeando al viento.

    Posdata: si muchos que han perdido a sus padres o seres amados tuvieran en frente a Dios y pudieran, le matarían a él y su horda celestial, con la misma o peor brutalidad de nuestro protagonista (y tengamos en cuenta que Kratos es muy “inocente” comparado con los soldados reales, porque no son muchas las violaciones que se ven en ese juego, comparado con lo que los humanos hacemos realmente durante nuestras venganzas o nuestros odios. A las mujeres no les suele ir muy bien durante esos eventos), sin importar quién fue el que apuntó en el librito: “la mamá de este fulano morirá hoy”.

    Hubo un título que me llamó la atención: “La crueldad del dios de la guerra”. ¿De verdad alguien esperaba que el dios de la GUERRA no fuera cruel? ¿qué creen que es la guerra? ¿un “real-life action de Call of Duty”?

  4. Nicolás Bauzá

    agosto 4, 2015 at 21:52 pm

    Como siempre, excelente análisis Laguna.
    Como respuesta a si el juego fue escrito originalmente así o sufrió un cambio de ultimo momento, lo único que puedo decir es que (según recuerdo) el director general de los juegos anteriores dejo su cargo y lo tomo uno de los principales diseñadores artísticos, Stig Asmussen, lo que explicaría la justificación (los males que afectan a los dioses), la cual es inexistente en los juegos anteriores.
    Como una pequeña adición al texto vale aclarar que lo que perjudica al mundo no es el hecho de matar a los dioses, sino que los males encerrados en estos son liberados, al igual que la esperanza se libera al “morir” Kratos. Con respecto a Pandora, ella (al ser una llave, con sapiencia pero llave al fin) quiere entrar en la Llama del Olimpo, es la culpa egoísta de Kratos la que la retiene de cumplir su objetivo. Y Kratos si tiene intenciones de liberar la esperanza en el mundo, no porque se apiade de los sobrevivientes, sino para impedir que Atenea la utilize como arma.
    Nada de esto justifica las acciones de Kratos, de hecho, la historia de la saga se empobrece bastante con las secuelas. Tambien vale agregar que el comportamiento violento de Kratos con los inocentes (como el capitan del barco) nunca es castigado, en la primera entrega todos los dioses lo ayudan sin importar como obtenga su venganza.
    Y como curiosidad ajena al tema del articulo, es curioso como la visión del Hades cambia en cada juego… o tal vez son solo diferentes lugares del reino de los muertos.
    Creo que es todo, sigue con el buen trabajo, saludos!

    • Sir Laguna

      agosto 5, 2015 at 10:32 am

      Gracias por comentar! (me entristece a veces que nadie o muy pocos se quieran unir a la discusión) nYo aun creo que lo que pasa en el mundo esta directamente relacionado con la muerte de cada dios y no del supuesto mal de Pandora, sobre todo por la relación de cada uno de ellos con lo que ocurre (Muere poseidon y se descontrolan los mares, muere Hades y los espiritus se pierden) y por la frase de Athena que dice “La guerra en Olimpo esta afectando el mundo de los humanos”. De todos modos es plausible que si sea como ud dice.

      Inicialmente pensé en hablar de las diferencias del Hades en GOW y GOWIII, pero ya me hubiera quedado muy largo el artículo y no quería dividirlo en dos como el de Far Cry.

      Gracias!

      • Nicolás Bauzá

        agosto 5, 2015 at 16:05 pm

        Es verdad, la muerte de Helios oscurece la tierra por poner otro ejemplo. Es que lo de los males de la caja de Pandora queda muy forzado, creo recordar que en los dos primeros juegos dicen que Kratos utiliza los males como arma, pero en el tercero son los dioses los recipientes de los mismo… en fin, desde la segunda entrega la historia pasa a segundo plano.

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