Síguenos

Publicado

en

Ahora podemos ir a todas partes con una consola casera como Nintendo Switch que brinda cierta portabilidad (sigue siendo más grande y pesada que un 3DS, por ejemplo) pero también una conexión directa con el televisor HD de nuestros hogares o el lugar que visitemos, lo mejor de dos mundos. Pero a finales de los ochenta, portar un Game Boy significaba cargar con una consola enorme que seguía siendo portátil, actualmente apodada “ladrillo” y con la necesidad de cuatro baterías AA antes de adquirir un obligatorio adaptador de corriente si queríamos ahorrar.

Y una pantalla monocromática verde oliva en la que era difícil distinguir los juegos por más que cuadráramos la intensidad del contraste. Pero aún así, franquicias como Super Mario, Kirby, The Legend of Zelda, Castlevania y Mega Man tuvieron su lugar especial en la consola portable más famosa de Nintendo, y vendida, por lo menos hasta la llegada de Nintendo DS.

Récord que aun tiene por delante Switch (algo difícil de alcanzar), a pesar que sea un sistema híbrido, pero al que juegos como Save me Mr. Tako! le ayudan a acercarse a la idea de lo que sería jugar en Game Boy para estos tiempos, sea por nostalgia o por el nada despreciable reto de sus plataformas intrincadas en una paleta de solo cuatro colores.

 

Fuente: Nicalis

Publicidad
Click para comentar

Deja tu comentario

Además no te pierdas