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One Piece: World Seeker – Reseña

No llegarás a ser el Rey Pirata pero por lo menos podrás disfrutar el paisaje.

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One Piece, el ‘manga’ y ‘anime’ creado por Eiichiro Oda, es una de las propiedades más longevas de Shonen Jump (1997) y Toei Animation (1999), respectivamente. Un éxito crítico y comercial que ha alcanzado impresionantes 20 mil millones de dólares de ingresos como franquicia, contando a su vez con más de 800 episodios animados y una completa odisea para quienes quieran ingresar al mundo y la tripulación de los piratas ‘Sombrero de Paja’.

En materia de videojuegos, One Piece tampoco se ha quedado corta desde comienzos del nuevo milenio, siendo Ganbarion el desarrollador encargado de la gran mayoría de ellos, pasando tradicionalmente por los géneros de peleas, beat ‘em up, acción y aventura. El estudio es también responsable de los excelentes ‘crossovers’ Jump Super Stars y Jump Ultimate Stars para Nintendo DS, el curioso codesarrollo de Wii Fit U y un más alterno Dragon Ball Fusions para 3DS.

Para One Piece: World Seeker, sin embargo, decidieron ir un poco más allá y aprovechar el colorido mundo de la saga llevando a los jugadores a una locación original, con una historia única, algunos personajes nuevos –también creados por Oda– y un mundo abierto explorable que aprovecha cada una de las habilidades del protagonista innato, Monkey D. Luffy.

Esta quizás sea una de las principales inconformidades teniendo en cuenta la gran cantidad de personajes estelares con los que cuenta el manganime, cada uno con sus propias diferencias, ataques especiales, técnicas y estilos de batalla debidamente expuestos en anteriores juegos de la propiedad intelectual. Pero tomando World Seeker como el mundo abierto que presume ser, tampoco sería justo acusarlo por eso cuando la gran mayoría de mundos abiertos en el mercado, por no decir todos, cuentan con un único protagonista. Con excepción de la terna de GTA V, aquel experimento de Rockstar Games abandonado en RDR 2.

Tomando control de las elásticas extremidades de Luffy, somos arrojados hacia la Isla Prisión tras una fallida misión y sin ninguno de los miembros de ‘Sombrero de Paja’ como compañía, desaparecidos en acción. De ahí la exclusividad inicial y permanente de Luffy como personaje jugable, quien cuenta con toda la libertad exploratoria prometida, pero con ciertas limitantes demarcadas por la ciertamente absurda regla de One Piece impuesta a los consumidores de frutas del diablo: no poder nadar.

Por supuesto no se logra nada con recriminar un aspecto tan antiguo como la misma serie, pero es en World Seeker donde más se sufren los efectos de tal decisión argumental, ya que finalmente es una isla la que se nos sirve como parque de diversiones. Incluso tan solo al comenzar la aventura, acercarse a un pequeño lago opuesto al camino que se debe seguir provoca que el juego vuelva a cargar, porque la libertad está allí, pero entre comillas.

Lo que el título no se toma la molestia de explicar es la falta de habilidades de Luffy al aterrizar en Isla Prisión. La historia no se ubica específicamente en la línea de tiempo de One Piece, pero por el aspecto y vestimenta de los piratas ‘Sombrero de Paja’ se entiende que tiene lugar en algún punto posterior al salto temporal más reconocido de la saga.

Volviendo a las técnicas de Luffy, estas se dividen en técnicas de exploración y combate. Muchas de ellas son desbloqueables con puntos de experiencia, tales como Gomu Gomu no Cohete, Gomu Gomu no Bazuca, o la conveniente Gomu Gomu no Ovni para volar cortas distancias. El agarrarse a los bordes de los tejados o construcciones estirando el brazo para impulsarse es una habilidad predeterminada, así como atacar a distancia con puños ultra veloces y usar un Haki de observación que permite distinguir y marcar a los enemigos detrás de las paredes.

Esto último introduce cierta mecánica de sigilo que aplica un campo de visión a cada soldado de la Marina repartido por la isla, quien al detectar a Luffy avisa a sus compañeros cercanos y se lanzan al ataque del pirata. Frente a esto es posible enfrentar la batalla de todos contra uno o huir como el cobarde con sombrero de paja que eres, gracias al amplio mapeado dispuesto. Algo que solo es aconsejable hacerlo como último recurso cuando más de diez enemigos con mayor nivel y cantidad de armas (escopetas, rifles francotirador, hachas) rodean a Luffy cual emboscada.

Por fortuna, para esos momentos y los de inevitables jefes de escenario existe el Haki de armamento, que bloquea el uso del Soru (para esquivar ataques a gran velocidad) pero otorga la capacidad de incrementar la defensa, bloquear ataques directos y golpear más fuerte. En esta categoría también es posible adquirir nuevas técnicas desbloqueables con puntos de experiencia.

One Piece: World Seeker requiere buscar a los perdidos tripulantes del navío Thousand Sunny por toda la Isla Prisión, lugar regido por la Marina e Isaac, un oficial de alto rango, quienes están ahí con el fin de explotar los valiosos minerales de la región. En esto Luffy se cruza con Jeanne, habitante de la isla y líder de la “resistencia” o facción anti-marines. En el camino va descubriendo el paradero de Chopper, Nami, Franky, Sanji, Zoro, Robin, Usopp y Brook, con la opción de superar misiones secundarias de muy poca motivación por recompensas y de enviar a los miembros de su tripulación a recolectar recursos y materiales.

Estos últimos también se encuentran regados por toda la isla y se pueden observar como luces de colores o cofres, mismos que requieren una cantidad de tiempo inusual para ser abiertos. Con tales recursos y materiales se pueden forjar accesorios que mejoran las estadísticas de combate o crear atuendos nuevos para Luffy. Todas las misiones secundarias solo son incentivos de recolección y mensajería (especialmente alimentos), nada que anime a realizarlas a favor del sistema de Karma, con el que se habilita nuevas opciones de interacción según el personaje ayudado.

Toda la vistosidad en el aspecto gráfico de World Seeker, con las más excelentes texturas y personajes renderizados que haya visto un juego de One Piece, lastimosamente se ve opacada por una desbalanceada jugabilidad. Un inicio lento comprensible por la falta de habilidades adquiridas se abre campo con las horas y el encuentro de los piratas ‘Sombrero de Paja’, tomando un ritmo en parte apreciable. Pero pasada la decena de horas, los mensajes de tutorial siguen explicando elementos de juego para un momento en el que el mapa completo ya ha sido explorado, uno pequeño a decir verdad a pesar de las apariencias, que además ofrece viaje rápido para las principales locaciones, pueblos y ciudades.

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La metrópoli más grande de Isla Prisión, Ciudad Acero, es un “vivo” ejemplo del poco esfuerzo del juego por ofrecer un mundo abierto que guste de ser explorado, pues sus enormes edificios solo están ahí para recordar Spider-Man o algún Batman Arkham, sin llegar a ningún nivel. Escasamente se ven citadinos además de monótonos marines, mientras que en los caminos las cosas no son muy diferentes a menos que se trate de alguna base de la Marina.

Otros aliados y enemigos que forman parte de One Piece son introducidos en ciertas batallas sin mucha relación, como parte de un cóctel de ‘fan service’ que podría solo alegrar a los fanáticos, o en su lugar dejarlos descontentos por las innecesarias y forzadas inconsistencias para una historia original, poco ambiciosa y más bien genérica.

One Piece: World Seeker
7.5/10 Nota
Lo que nos gustó
-Una isla gráficamente plácida.
-El diseño de los personajes y los reconocidos elementos de la serie son fielmente adaptados al juego.
-Ambiente gentil para combatir y explorar, más no generoso.
-Todas las habilidades de Luffy.
Lo que no nos gustó
-El mundo abierto se queda corto.
-La música de juego debe elegirse de una lista de reproducción en el menú de pausa.
-Urbes con complejo "post-apocalíptico".
-Falta de variedad en las batallas.
En resumen
One Piece: World Seeker no es modesto a la hora de lucir su traje de gala basado en un ‘anime’ tan reconocido, eso se nota y es de admirar, especialmente para los fanáticos de Eiichiro Oda. Lamentablemente esa misma perfección animada no se impregna en el mapa de juego, un pequeño mundo abierto repleto de recolectables olvidables y con más vacíos que aciertos de exploración. Su básico pero expansivo sistema de batalla peca por enemigos cuya única variedad es estética, usualmente personajes de la franquicia que no tienen razón de estar ahí más que el de ser un simple cameo. Un perfumado regalo visual cuyo contenido quedó a medio camino y al que más tiempo de desarrollo le hubiese caído bien.

Reseña hecha con una copia digital de One Piece: World Seeker para PlayStation 4 brindada por Bandai Namco Latinoamérica.

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